Killed In Action

La de pistola, espejito y labial.
Pregúntame

Six months is a long time

Son contadas las veces en las que estoy en situaciones en las que la realidad supera la expectativa, casi siempre cosas pequeñas, otras más grandes que son momentáneas y las tengo en mi mente como un recuerdo bonito; pero nunca algo que llegara a mi vida para quedarse y hacer mis días los mejores de mi vida. Así empieza la historia.

En un mundo donde las cosas son muy cambiantes y las relaciones poco duraderas, pensaba que nunca iba a encontrar a la persona que completara perfectamente, hasta que recibí un mensaje el 4 de enero de 2017: “Hola, vengo en paz”.  Sin esperar que pasara algo en particular, seguí la conversación como si se tratara de una persona que conozco de hace mucho tiempo.

En el transcurso de los días decidimos vernos en algún lugar de la ciudad, donde nos hicimos preguntas como: “¿Por qué estudiaste lo que estudiaste?” “¿Cuál es tu plan de vida?” “¿Cómo te ves en 5 o 10 años?” “¿Qué opinas de la vida en general?”. Nunca pensé que estaba con un casi completo desconocido, siempre me sentí segura. Me hubiera gustado congelar el momento cuando nos despedimos ese día.

Han sido 6 meses de estar en constante comunicación. 6 meses de conocer poco a poco a una persona increíble con un corazón enorme, con unas ganas de aprender, compartir todo lo que sabe y amarme con intensidad.

Siempre me había preguntado como sería la persona con la que iba a pasar el resto de mi vida, sabía que existía, pero no sabía donde ni cómo iba a llegar a mi vida. Ahora lo se.

Te amo para siempre.

Vacíos

Este último mes ha sido uno de los más reveladores de mi vida. ¿A quién realmente le importas? Todo empieza con esa simple pregunta. Quiero pensar que tengo la cantidad de amigos que marca mi perfil de Facebook, Twitter o incluso Instagram, pero ¿qué pasa los días que necesito el apoyo de alguien? Ese número tan grande se resume en: el número de dedos que tengo en una de mis manos, quizá.

Facebook te pregunta todos los días al iniciar sesión “What’s on your mind?” y puedo hacer una lista enorme de las cosas que hay en mi mente, cosas tan simples como “¿qué voy a comer mañana?” o  tan complicadas como “¿cuál es la razón por la que existo?”, cosas que puedo rebotar conmigo misma o con alguien real, alguien que esté cerca de mi que quiera platicar tanto las cosas que no importan como las que requieren horas. Esto se ha ido perdiendo poco a poco.

Recuerdo cuando era niña, todo era muy diferente, cuando queríamos la compañía de alguien lo/la buscábamos, les hacíamos llegar personalmente una invitación, llegábamos a su casa sin avisar, hasta hablar por teléfono se sentía más real que esto. Hemos creado una necesidad de querer cada vez más likes, más comentarios, más alcance incluso algunos sueñan con que su meme se haga viral ¿para qué?

No hay una un filtro para publicar en tus redes sociales y no hay manera de que algo le agrade a todos, ¿nos estamos esforzando porque personas que no les importamos nos acepten? Si te quejas está mal, si publicas que estás triste obviamente está mal, si escribes que eres feliz significa que “no lo eres realmente” ¿es necesario tanto desgaste psicológico? No se trata de ser fuerte o débil mentalmente, se trata de algo que hemos adoptado sin darnos cuenta. Piensa en todas las veces que has dado refresh a tu foto, status o las veces que revisas quien vio tu historia… todos lo hemos hecho.

Necesitamos pensar en nuestro tiempo, en si en verdad queremos esto toda la vida, no está mal tener vida virtual siempre y cuando no la prefieras sobre cualquier otra cosa. Disfrutar el postre sin contarle a nadie, visita el lugar que toda tu vida soñaste, toma mil fotografías y compártelas con las personas que se van a alegrar por ti, hay que convertir los momentos en oportunidades para aprender, conocer o simplemente fortalecer una relación.

Compartir con las personas correctas nunca va está mal.

Sentir

Hace algunos años, tomé un par de decisiones basadas únicamente en sentimientos, nada racional, nada lógico, sólo lo que mi corazón pedía y necesitaba en ese momento.

Fue una etapa donde muchas cosas eran inciertas, tonos grises cuando siempre he sido negro o blanco. Era felicidad extrema, pero también confusión, tristeza y enojo en un mismo día, todos los días. Más ideas que realidades.

Después de dos años así, tuve una revelación. Un día decidí ya no ser parte de esa película de escenarios trágicos. Pensé que me iba a afectar siempre, obviamente no fue así.

No existen las malas decisiones, son cosas que tienen que pasar para conocernos, aceptarnos y seguir adelante. Siempre hay algo que aprender y, lo más importante, algo mejor para seguir.

Cancelé una boda, pero regresó mi vida.

Haciendo del amor una servidumbre de paso

Nos aburrimos porque no nos soportamos a nosotros mismos. Porque no queremos que nadie nos conozca. Porque es más sencillo empezar de nuevo cada dos años vendiendo nuestra mejor cara. Porque tenemos miedo a que en el fondo seamos un auténtico fraude. Nada serio.

Dime tú, cómo lo haces para no sentir algo cuando lo haces. ¿Cómo se finge la vida? ¿Cómo se hace para que nunca parezca amor y que simplemente parezca un accidente?

Actions speak louder than words

If someone wants to be with you or be apart of your life they’ll make it happen. Actions speak louder than words and at some point you’ll get tired of justifying their actions. You deserve love where you receive as much as you give. If someone isn’t willing to work towards that kind of love then it’s okay to leave them. Remember that you are worth more than second thoughts and “maybes”.

Apartment

Se siente bien viajar en el tiempo. Tal vez todavía no exista una máquina del tiempo que te lleve a algún momento específico de tu vida, pero existe la música, canciones que se encargan de llevarte a donde sea que quieras con sólo escucharlas.

Viene a mi mente enero 2013 cuando escucho Apartment de Young the Giant, ese fue uno de los momentos más cruciales de mi vida. Momentos tristes que, poco a poco, se fueron convirtiendo en recuerdos muy agradables.

Estoy feliz.

Cambio de planes

He leído en diferentes lugares que, cuando te sientes a gusto con algo, enseguida hay que cambiarlo, nunca entendí eso, ahora sí.

Nos sentimos extremadamente cómodos con las cosas, sentimos miedo al pensar en un cambio, pensamos que si dejamos lo que tenemos seguro jamás vamos a encontrar algo mejor. La verdad es que, todas estas cosas, es como lanzar una moneda al aire, no lo vamos a saber si no lo intentamos.

Tenemos que darnos la oportunidad, ser lo suficientemente seguros de nosotros mismos para renunciar a lo que tenemos y cambiar un poco el rumbo.

Vamos a enfocarnos en nosotros mismos, en lo que realmente queremos y definir nuestra ruta. Preguntémonos dónde queremos estar, qué es lo que sigue y hagamos un plan de acción. Lo importante es sentirnos bien.

(Source: thesekitestrings)

More Information